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Cuando sentimos en la lengua la nostalgia de nuestro idioma


Lejos de los ojos, cerca del corazon

Este post es para decirles, no tanto que los extrano, sino que los he traido conmigo todo el tiempo. A todos en general los he sentido mucho conmigo, a veces los sueno, pero no solo eso, sino que despierta pienso en que dirian ustedes, en si les gustaria el lugar, en como seria para ustedes estar aqui.

Sin embargo, hay lugares donde esto me ha pasado mucho mas. En Goa me paso mas que nunca. Por un lado, estaba cumpliendo un mes de estar fuera de casa (que es cuando normalmente siento ya la ausencia fuerte) y por otro, fui a dar a este lugar, que es un pequeno estado al sur de la India que fue colonia portuguesa por unos 500 o 400 anos. Estar en Goa fue en muchos sentidos como estar en Mexico, solo que en un lugar nuevo de Mexico. La ciudad de Panjim se me figuro un poco a una mezcla de Campeche, Merida y Veracruz. Esta junto a un rio tan ancho que parece mar y sus calles principales son tan luminosas y limpias como las de Campeche. Hay muchas macetas en los balcones (cosa que no se ve much en el resto de india) y perros y gatos en las casas (cosa que tampoco se ve tanto, al menos no en Mumbai donde casi todos viven en departamentos).

Ademas, Goa es como el centro del catolicismo en India. No solo hay iglesias catolicas, sino que aqui se encuentran las casas de noviciado y preparacion de algunas congregaciones, es decir, donde estudian las monjas o hermanas y los hermanos o religiosos. En India los catolicos son una minoria. La poblacion cristiana es en si minoria, pero los catolicos en particular son mas escasos, ya que la mayoria de los cristianos son baptistas, evangelistas o de otras ramas del protestantismo.

Ademas, a diferencia de lo que ocurre en otros lugares de India, donde el catolicismo y el cristianismo toman rasgos locales (por ejemplo, la gente hace ofrendas de cocos y flores en las iglesias, lo mismo que hacen en los templos hinduistas), aqui en Goa son catolicos tal y como nosotros los conocemos.

Old Goa (otra ciudad, antigua capital de la colonia portuguesa) es hermosa, en un tiempo fue tan grande y magnifica como la ciudad de Lisboa en portugal, pero ahora todo lo que queda de ella son unas cuatro cuadras de enormes y hermosos monasterios, conventos, iglesias y la catedral, que le llaman Se Cathedral, o Se Catedral.

Por estas razones y muchas mas que ya contare en otros posts, en Goa los senti mas cerca a todos que nunca.  Especialmente a mi abuelita Carmen (y por tanto a mi mama y Luis), a mis amigas del Juana de Arco y a mis amigos Perla y Javier, que hablan portugues. Y claro, tambien a Edgardo, que en una vida pasada fue brasileno, segun el.

Tambien en cierto modo, he pensado en Iliana, por aquello de que su abuelo es Saramago, en Matias de Argentina, gran conocedor de Pessoa, en Pavel, porque en Goa mas que en ningun lado me arrpenti de no saber andar en bici y en Carlos y Reyes porque aqui empece a usar mi entrenamiento de escalar.

Asi, ante la imposibilidad de traerlos fisicamente conmigo, estan viajando en mi corazon. Ahora ya pueden decir que han estado en India.

Goa Freaks y un pequeno Brasil en medio de India

Al fin, medio de improviso me vine para Goa.
Foto: Lorenzo de Quirós
Esta foto forma parte la selección india de Loren. Es una de mis favoritas, quizá mi favorita suya, y de las más poéticas fotos que he visto de las playas indias. Supongo (o creo saber) que la tomó en Goa, pero en todo caso a mí me describe perfectamente la playa de Vagator donde estuve.
Como normalmente iba a la playa temprano (para evitar indios curiosos y el sol) una mañana me encontré con un par de gringos tendidos en tumbonas. Ella estaba casi dormida, pero se levantó de inmediato cuando una vaca le lamió las manos.
Quizá mi imagen y la de Loren son una metáfora de las vacas acá: son animales, más que sagrados, salvajes. Su libertad es respetada y andan errantes por templos y playas. La gente a veces las ordeña, a veces las alimenta. Piensa mi tía que incluso hay quienes las maltratan, pero normalmente no se les mata, sea por creencia relegiosa o por superstición. Cosas así suceden en en India.

Novicias en el mar y aliens en traje de bano

Las playas de Goa son testigo de un extraño fenómeno: las extranjeras metiéndose al mar en traje de baño. Para nosotros como occidentales el asunto puede ser de lo más cotidiano, pero en India es todo un espectáculo. Así que los hombres indios forman hileras junto al mar para ver a las mujeres en bikini, e incluso las retratan con sus teléfonos celulares. A muchas israelíes y otras extranjeras no les importa. En lo personal, me sentí como un alien siendo observada por tantos hombres, así que preferí entrar al mar muy temprano en la mañana, sin más público que una pareja de norteamericanos. La única vez que entré al mar por la tarde fue cuando encontré a un grupo de novicias que vacacionaban en la playa. Ellas, como la inmensa mayoría de las mujeres indias, se metían al agua vestidas. Escuché sus cantos mientras jugaban con las olas y me les acerqué con una falda y una blusa. Jugué con ellas entre la espuma, aprendí sus nombres y me conmoví con sus risas sinceras. Goa alberga la mayoría de las casas de formación para novicias y sacerdotes, por lo que las chicas venían de muchos lugares en India, y estaban descansando antes de volver a sus ciudades de origen para visitar a sus familiares.

Maternidad, Banganga, 2007

Las mujeres indias son sumamente coquetas, como lo muestra esta joven madre con su nena. Además, hay un tipo de coquetería muy particular que despliegan cuando las estás retratando. Para muchas no es fácil ser miradas por hombres, pero siendo mujer tengo una enorme ventaja en ese sentido.

Más clicks de Mumbai

Ellora y Ajanta

Lord Ganesh

Ganesh, el dios cabeza de elefante, hijo de Shiva y Parvati, parece ser la figura favorita de Mumbai. Patrono de la buena suerte, el dinero y no sé cuántas cosas más, la ciudad está llena de imágenes de Ganesh que uno encuentra hasta en los lugares más inverosímiles: pegadas en las bardas, en los parabrisas de los autobuses y en innumerables altares callejeros donde la gente le lleva ofrendas. Además, anualmente hay un festival donde la gente lleva al mar sus estatuas de Ganesh y las deja ahí para que se disuelvan.

Visitando a Kiran

El soldadito de Dios. En la mente de un terrorista
Adriana del Moral
La novela, publicada por Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, es el primer libro del escritor indio Kiran Nagarkar que se traduce al español. Narra la vida de Zia Khan, miembro de una familia musulmana liberal, quien es instruido instruido en el islam ortodoxo por su tía Zubeida Khaala. El genio matemático de Zia lo llevará a Cambridge, donde su máximo interés será asesinar a Salman Rushdie, ayudado por la hija de una catedrática experta en cristianismo, a quien convierte al islam. Sin embargo, el intento de Zia se ve frustrado, lo que provoca su huida y temporal ruptura con su familia. En Afganistán forma parte de los comandos terroristas que torturan y matan civiles con la finalidad es mostrar que Alá es el único Dios verdadero. El contrapunto de Zia es su hermano Amanat, un diseñador industrial, arquitecto y novelista. A lo largo del libro aparecen varias de sus cartas a Zia, en las cuales muestra su humor y su perspectiva tolerante y liberal, muy alejados del fanatismo del protagonista. Abruptamente, Zia se convierte en Lucens, un monje trapista en la abadía de Terraferra. Pero aún en medio de la vida austera del monasterio en Sierra Nevada, California, su fundamentalismo se mantiene intacto. En esta parte, el autor describe a fondo la vida monástica; uno de los puntos de mayor tensión es cuando una tormenta devasta el monasterio. La tarea de reconstruir el edificio es encargada al padre de Lucens, mientras que este aprovecha su genio matemático para obtener los fondos necesarios invirtiendo en la bolsa de valores. Pronto Lucens se involucra en la causa anti aborto; funda una organización con cientos de voluntarios y un enorme presupuesto, pero pronto sus planes se tornan radicales: piensa cerrar los caminos de la ciudad y poner una bomba en el edificio donde opera uno de los médicos abortistas. Cuando el FBI está tras su pista Lucens decide que debe enfocarse en la causa pro vida con un enfoque más amplio: desaparecer no sólo el aborto, sino también los matrimonios del mismo sexo, la planeación familiar y otras “instituciones despreciables”. Lucens abandona el monasterio y emprende una cruzada por el renacimiento moral de América, y para financiar sus actividades invierte grandes cantidades de dinero en la bolsa. Una mala racha marcará otra transformación en su vida: ahora es Tejas, uno de los aprendices del gurú tántrico Shakta Muni y uno de los traficantes de armas más influyentes. El cambio del protagonista de fundamentalista islámico a cristiano conservador muestra que su verdadera religión no es el islam, el cristianismo o el hinduismo, sino el extremismo; su creencia de que él es elegido de Dios y tiene un elevado propósito que cumplir, sin importar a qué costo –terrorismo, tráfico de armas o asesinato– lo logre. La sátira elaborada por Nagarkar nos muestra que el fundamentalismo y la intolerancia no son exclusivos de ningún credo, y que no sólo caen en el absurdo, sino que son profundamente contradictorios y carentes de lógica interna.

The namesake (película)

La India es más grande que el mundo... Banganga

Hay un cuento de Borges que ocurre en un pueblo de la India, donde los habitantes, hartos de la injusticia de un funcionario, hacen justicia por su propia mano. Quienes intentan investigar el caso se pierden entre callejones interminables, y concluyen que India es más grande que el mundo.

Banganga pudo ser el lugar donde ocurriera esa historia. Es un barrio en Mumbai, pero parece más bien un pueblo dentro de la ciudad. El vecindario está construido en torno a un estanque donde la gente arroja las cenizas de sus muertos junto con flores, fotografías y ofrendas. En él hay muchísimos templos, por no hablar de los innumerables altares.

La pobreza es otra de las características de Banganga. Mucha gente vive en pequeñas casas de un solo cuarto, y al final de las construcciones hay un callejón que termina en un enorme basurero junto al mar, donde los niños juegan normalmente.

India es sin duda un lugar excepcional para tomar fotos: hay personajes, situaciones y lugares extraordinarios. Y Banganga en particular es una de las mejores locaciones, porque además la gente es muy amable.

Jorge Luis Borges Ficciones Alianza Editorial

Los mercados

Puya

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