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Angeles atrapados en el aeropuerto

Se que voy muy atrasada con la narracion, asi que retomare poco a poco. Salir de India fue una de las experiencias mas dificiles de mi vida, no solo porque emocionalmente me haya costado trabajo irme, sino porque perdi mi vuelo y con la ineficiencia de la oficina de British Airways en Delhi querian dejarme esperando 48 horas para cambiarme el boleto... Al final lo resolvi poniendome terca como mula y hablando con toda persona de British que tope, con mi agente de viajes en Mexico, con mi familia y con un amigo en Delhi. Pero aun asi tuve que pasar una noche en el aeropuerto. Esa narracion merece hacerse con mas detalle, pero por el momento solo agradecere a Isaac de Costa Rica, Shannon de Michigan y Zulma de Puerto Rico que estuvieron conmigo en la crisis. Ellos llevaban tres dias acampando en el aeropuerto, porque viajando como parte de un grupo misionero tuvieron problemas con su agente de viajes y al final el dinero no alcanzo para que todo el grupo tomara su vuelo a Beijing. Ellos decidieron quedarse, y creo que horas despues de que yo sali de India ellos lograron irse por fin a China... En fin, ellos tres fueron mis angeles. Me compartieron su comida, cuidaron mis maletas mientras arreglaba los tramites, me ensenaron a moverme en el aeropuerto y, lo mas importante, me compartieron sus historias, sus esperanzas y con ello me dieron un apoyo moral invaluable. Ya en Londres no pude reacomodar mi vuelo a Lisboa y para evitar vueltas vole directo a Barcelona. Tres sighs y dos catalanes me ayudaron en ese proceso. Las sighs eran una pareja de hermanas que volvian a Francia de la escuela sigh internacional de Punjab... ellas me dieron animo para lidiar con los de British en Delhi. Y luego en Londres un sigh canadiense me cuido mis maletas y me ayudo a hacer las llamadas internacionales que necesitaba... ni siquiera se los nombres de todos ellos, pero en verdad me salvaron. Y los catalanes... uno me oriento en el vuelo Delhi Londres. El volvia a su casa en Barcelona tras estar un ano estudiando hindi en Varanasi o Benares, la ciudad sagrada del Ganges. El otro fue Hector, un valenciano que volvia de Mexico a su tierra y que me pastoreo en el vuelo hasta Barcelona donde yo ya moria de agotamiento tras mas de treinta horas sin dormir. Ademas me dejo usar su movil para llamar al primo de Él y me ayudo a encontrar mis maletas... cosa que sola no hubiera logrado; jajaja. Y finalmente, el ultimo angel del trayecto fue Javier, primo de él, quien me hospedo en su casa (y me hospeda hasta ahora). Asi que ya saben, hay muchos angeles volando... aunque sea en avion.